lunes, 22 de agosto de 2011

La esclava libre

La esclava libre (Band of Angels, 1957), fenomenal melodrama de Raoul Walsh sobre tres seres que huyen de su pasado con la Guerra de Secesión de fondo, es una de esas películas que no se olvidan. Pocas apariciones estelares con la fuerza de la que hace Clark Gable en la subasta de esclavos, bien entrado el metraje, con su voz precediendo a su imagen, cuando puja para salvar a Yvonne de Carlo, una “southern belle” reducida a condición servil al descubrirse que lleva sangre negra en las venas. Tragedia de la mulata que pasa por blanca, que recuerda a la Pinky, de Elia Kazan. El personaje de Gable, descubriremos más adelante, tiene también un pasado que lo atormenta y trata de enterrar bajo sus gestos de altruismo. ¿Les será posible superar lo que son y lo que hicieron para alcanzar la felicidad? Se plantea también un interesante dilema moral, en la linea de El origen del planeta de los simios (2011): ¿es peor quién impone el racismo y la esclavitud con el látigo o aquel que los mantiene hipócritamente con amable paternalismo? Para el personaje de Sidney Poitiers, que odia a su amo, Gable, porque lo educó como blanco pero lo trata como esclavo, no hay ninguna duda al respecto.





Perfecta química y buenas dosis de erotismo entre Gable (a 5 películas y 4 años de morir) e Yvonne de Carlo (futura Lily, la madre de La Familia Monster). La película, que adapta la novela de Robert Penn Warren (El político), pone en evidencia, además, ese falso mito romántico de que el final de la guerra civil americana acabó con la esclavitud en Estados Unidos. Magnífico el duelo en la plantación entre Gable y su vecino, que recuerda a aquel, aún más espléndido, de Horizontes de Grandeza. Película Warner con vistosidad de producción de la Metro (Goldwyn Mayer), a la que suele reprochársele cierta similitud con Lo que el viento se llevo, clásico al que, dicho sea de paso, poco tiene que envidiar. Color, fotografía, vestuario, dirección artística (los medios limitados lucen como una gran superproducción) y música (de Max Steiner) deslumbrantes. DVD: Warner Home Video (comprado, nuevo, por 5€, en el Rastro de Madrid)

2 comentarios:

A.M.P. dijo...

Kaplan,estimulante propuesta. Pero, al ver la secuencia que seleccionas me he dado cuenta de que tengo un problema: mientras que acepto de buen grado el doblaje para cualquier película no hablada en español anterior a los años 70, para las posteriores necesito los subtítulos. ¿Nostalgia de los tiempos en que veía cine casi exclusivamente en televisión? Ah, la edad...

Juan Pando dijo...

Es que el doblaje antiguo no es el meoderno, y la voz de Clark Gable eran palabras mayores.